Tierra de nísperos
Callosa d'en Sarrià, con 8.182 habitantes, vive en buena medida del níspero: de sus bancales cubiertos de mallas sale el fruto de la denominación de origen que lleva el nombre del pueblo. Esa vida agrícola se nota en las puertas que atendemos: almacenes con portones metálicos, casetas de aperos con candado y casas de campo repartidas entre los cultivos, además de las viviendas del núcleo urbano.
En el casco urbano, de calles estrechas, quedan muchas casas de pueblo con puertas de madera y cerraduras de sobreponer. Conviene tratarlas con paciencia: una buena reparación a tiempo alarga la vida de un herraje que ya no se fabrica igual, y evita que un día la llave se quede atascada con la puerta cerrada.
Almacenes, casetas y fincas: cierres a la intemperie
Los cierres de campo sufren como ninguno: lluvia, polvo, sol del mediodía y temporadas enteras sin moverse. Por eso los candados se gripan, los cilindros de los portones se oxidan y las cerraduras de las casetas acaban abriéndose solo a golpes. Revisamos cada cierre, recuperamos los que tienen arreglo y sustituimos los demás por modelos preparados para la intemperie.
Si su finca o su almacén guarda maquinaria o cosecha, le conviene subir un escalón: un candado de seguridad con el arco protegido, un cerrojo bien anclado o un cilindro antirrotura en el portón. No se trata de blindar el campo, sino de que su puerta no sea la más fácil del camino.
Cómo llegamos desde Altea
Callosa queda río Algar arriba, en el interior; dentro de su término están las Fonts de l'Algar, con sus cascadas y pozas. Para las casas de campo le pediremos la ubicación exacta por WhatsApp, porque de noche los caminos rurales se parecen mucho entre sí y un punto en el mapa nos lleva hasta la entrada correcta.
La guardia cubre Callosa d'en Sarrià las 24 horas, sin diferencia entre el centro y las partidas rurales. Si se queda fuera, si la llave se parte o si encuentra un cierre forzado, llámenos: primero dejamos la puerta abierta o asegurada, y después hablamos con calma de reparar o reforzar.



