Cómo se ataca una cerradura y cómo se defiende
Los métodos de apertura ilegal más conocidos atacan el cilindro de cuatro formas: el bumping, que golpea una llave manipulada para mover los pernos; la ganzúa, que los coloca uno a uno; el taladro, que destruye el mecanismo, y la rotura o extracción, que parte el bombín por su punto débil. Muchos cilindros antiguos no resisten ninguna de las cuatro, aunque sigan abriendo y cerrando sin problema.
Un buen bombín de seguridad incorpora una defensa para cada ataque: pernos especiales contra el bumping y la ganzúa, piezas templadas contra el taladro y una línea de rotura controlada que mantiene la puerta cerrada aunque se parta la parte exterior. Los fabricantes clasifican sus cilindros según la resistencia que ofrecen, y esa información se la mostramos antes de montar ninguno. Le explicamos qué protege cada modelo compatible con su puerta, sin llenarle la cabeza de siglas ni de catálogos.
Escudos, cerrojos y puntos de cierre
El cilindro es la primera línea, pero no la única. Un escudo protector cubre el bombín para que no se pueda agarrar ni perforar, y un cerrojo bien anclado añade un segundo cierre independiente. En puertas blindadas y acorazadas montamos cerraduras multipunto de alta seguridad, que reparten la resistencia por toda la hoja en lugar de confiarla a un único pestillo.
Antes de proponerle nada revisamos el marco, las bisagras y el estado de la hoja. Una cerradura excelente en una puerta que cede por el marco es un esfuerzo mal aprovechado, así que a veces le recomendaremos empezar por ahí. Y otras veces le diremos con franqueza que su puerta ya está bien protegida y que no necesita nada más.
Casas que pasan el invierno cerradas
En Altea abundan las segundas residencias y los apartamentos que solo se abren en temporada. Una vivienda que pasa meses sin nadie es un objetivo cómodo: nadie oye nada y nadie nota una marca en la cerradura hasta que es tarde. Para estas casas recomendamos combinar un cilindro de alta seguridad, un escudo y un cerrojo, de modo que la puerta resulte poco atractiva ya desde la calle. Y si deja la casa al cuidado de alguien, mejor que tenga su propia llave registrada que una copia sin control.
En los locales comerciales la puerta se usa decenas de veces al día y la cerradura sufre más, así que elegimos mecanismos robustos que no pierdan precisión con el uso. Si su comercio o su casa ya ha sufrido un intento de entrada, revisamos todo el conjunto y dejamos la puerta más fuerte de lo que estaba antes del golpe.
